lunes, 8 de mayo de 2017

Documental: "Comprar, tirar, comprar. La historia de la obsolescencia programada."

A raíz de la gran crisis económica del 1929, se promovió la ley de la obsolescencia programada. Mediante esta ley los fabricantes pretendían hacer que todos los productos tuvieran fecha de caducidad para maximizar sus beneficios y generar empleo. El documental "Comprar, tirar, comprar. La historia de la obsolescencia programada." pretende mostrarnos como se llegó a ese punto y que historia se esconde tras la producción de los productos que los ciudadanos consumimos.


En la primera parte del documental se nos habla de como nació la idea de la obsolescencia programa. Desde el año 1920 los fabricantes acortan la vida de los productos para aumentar las ventas de este tipo de producto. Uno de esos productos fue la bombilla.

En la Navidad del 1924 se reunieron los directivos de varias empresas para formar una sociedad secreta, llamada Phoebus, cuyo fin era limitar a vida de las bombillas a 1.000 horas. En este momento nació el primer cártel mundial que controlaba la producción, distribución y consumo de las bombillas. Así mismo, en el año 1925 se creó el "Comité de las 1.000 Horas de Vida", que pretendía reducir técnicamente la vida útil de las bombillas. 
Finalmente este cártel fue descubierto en 1942 y muchas empresas fueron multadas por crear competencia desleal, fijar precios y reducir la vida útil de las bombillas.

En contrapartida a estas asociaciones, actualmente existe una bombilla que está situada en un parque de bomberos, la cual lleva funcionando más de 110 años. Fue fabricada en 1895 y funciona con un filamento diseñado para durar siempre. Esta bombilla permanece todo el día enchufada e incluso hay una cámara web que te la muestra en tiempo real mediante Internet. Aquí tenemos una imagen de esa bombilla.


Esta idea se vio promovida y aumentó con la crisis de 1929 en Wall Street, ya que con esta crisis se frenó la sociedad de consumo y EEUU tuvo una recesión económica. Para hacer frente a esta nueva situación se presentaron dos medidas.
La primera de ellas, promovida por el presidente Roosevelt en 1933; era el New Deal y consistía en un programa para sacar al país de la gran depresión, invirtiendo en grandes obras públicas.
Este es uno de los carteles que promovían el New Deal.



La segunda medida nació en Nueva York de la mano de Bernard London. Éste pretendía salir de la depresión haciendo obligatoria la obsolescencia programada, quería así que todos los productos tuvieran una vida limitada con fecha de caducidad. Por suerte, esta medida no se llegó a implantar nunca.
Aquí podemos ver una imagen de Bernard London, situado justo en el centro.


Después de todas las personas nombradas anteriormente, apareció Brooks Stevents, conocido comúnmente con el nombre del Apóstol de la obsolescencia programada. Él quería crear en los consumidores el deseo de comprar mediante su marketing y publicidad, porque estos dos agentes convencían a los consumidores para que desearan el producto anunciado. Para conseguir incentivar el deseo de compra de los consumidores daba a todos sus productos el aspecto más moderno y atractivo posible.
Aquí podemos verlo con uno de sus productos.


En la segunda parte del documental, se nos explica como funciona nuestra sociedad actual y el papel que juega en ella la obsolescencia programada.

Nuestra economía se encuentra basada en la falsa idea de la búsqueda de la felicidad a través del consumo desmesurado; una idea que nace en los años 50 en el estilo de vida americano. Es una economía consumista creada para crecer, no para satisfacer nuestras necesidades como nos hacen creer. Promueve el deseo del consumidor de poseer algo un poco más nuevo, un poco antes de lo necesario.

Tal y como se encuentra diseñada nuestra economía, la obsolescencia programada juega un papel fundamental en esta; porque sin ella sería imposible que existieran las grandes cadenas, los centros comerciales, la industria, los diseñadores, etc. Es tanta su importancia que está considerada como una de los tres fundamentos de la sociedad de consumo.
Este esquema muestra cuales son esos fundamentos.


A partir del año 1950 los productores presionaron a los ingenieros para que estos se convirtieran en destructores, diseñaban cosas para que se rompieran. A raíz de esto, la Asociación de Consumidores de Estados Unidos se encargó de probar la vida útil y la durabilidad de miles de productos. Al comprobar que en su gran mayoría esta era muy escasa, se implantaron unas leyes sobre la garantía del producto para defender a los consumidores. Años después, en 1960 se publicó el primer libro que hablaba de la obsolescencia programada, The Waste Makers. Este se convirtió en Best Seller al poco tiempo de ser publicado.
Esta es la portada del libro.


Actualmente, hay mucha gente que se encuentra luchando en contra de esta producción masiva de cosas destinadas a romperse. La economía de nuestros días, conocida como la del despilfarro, está llegando a su fin porque ya no tenemos más sitios donde almacenar la gran cantidad de residuos que producimos los humanos. Además, vivimos en un planeta con recursos limitados y nos estamos comportando como si estos fueran inagotables.  Debemos tener en cuenta las leyes ecologistas existentes para intentar que nuestra industria imite el ciclo de la naturaleza, de este modo no contaminaríamos ni produciríamos tantos deshechos. Nos encontramos en una era de "Decrecimiento", en la que queremos abandonar el crecimiento económico y centrarnos en reducir todas las actividades consumistas y eliminar la obsolescencia programada.  



En definitiva, nos estamos cargando nuestro planeta y no tenemos otro donde podamos vivir. Debemos poner remedio al consumismo excesivo y tomar medidas para frenar la obsolescencia programada. Del mismo modo nuestra huella ecológica debe ser menor que el planeta. Por todo ello se debe concienciar a los/as más jóvenes sobre esta obsolescencia y ofrecerles medidas para frenarla.
Como bien dijo Gandhi: "El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos".


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